Cuando un laboratorio o una empresa de las industrias cosmética, química, farmacéutica o veterinaria inicia el desarrollo de un nuevo producto, uno de los pasos operativos más relevantes es solicitar la cotización de envases plásticos. Sin embargo, en la práctica comercial es muy habitual reducir la consulta inicial a una especificación básica, como "necesito un frasco o pomo de 100 ml".
En el desarrollo de empaques para sectores como el cosmético, farmacéutico, veterinario y químico, la selección del contenedor adecuado es una cuestión de estética, a la vez que una decisión técnica estratégica. En Industrias PS, tras más de 30 años de trayectoria fabricando soluciones de packaging en Argentina, hemos expandido nuestras líneas para ofrecer tanto tubos colapsibles flexibles como envases plásticos rígidos. Comprender las diferencias funcionales entre ambos formatos es lo que permite optimizar la conservación de la fórmula y la experiencia del usuario.
El envase es una parte indisoluble de la experiencia del consumidor en la industria de la belleza y el cuidado personal. Se estima que la gran mayoría de las decisiones de compra se toman directamente frente a la góndola, lo que hace que el packaging sea un canal crítico para elevar el valor percibido del producto.
El color de un pomo o frasco es una decisión estratégica cuyo impacto en la decisión de compra del consumidor, en el reconocimiento de la marca y, lo más importante, en la estabilidad y seguridad de la fórmula que contiene es considerable.





