Elegir el envase adecuado es uno de los pasos más importantes en el proceso de comercialización, no solo debido a que protege el contenido, sino que además impacta en la funcionalidad, el atractivo y el alineamiento con la identidad de la marca. Hoy, las empresas han descubierto que el mismo producto no siempre necesita el mismo envase; de hecho, diversificar las presentaciones es una herramienta muy importante para conectar emocionalmente con los consumidores y satisfacer sus necesidades específicas. A continuación te contamos por qué.
Hace ya tiempo que se puede hablar de que el pomo o envase ha dejado de ser un simple contenedor para convertirse en un “vendedor silencioso” de las marcas. Esto se debe a que los estudios dan cuenta de que el consumidor promedio tarda entre 5 y 9 segundos en tomar una decisión frente a la góndola. Así, un pomo bien diseñado no solamente protege el producto, sino que debe ser capaz de detener el recorrido visual del cliente y convencerlo, en poco tiempo, de que es la mejor opción disponible para el producto buscado.
Hoy en día, los envases son más que simples contenedores. Se han convertido en una forma de comunicación activa. Para una empresa que fabrica pomos y envases de plástico, agregar códigos QR no es solo una cuestión de apariencia. Es una herramienta importante que cambia la manera en que la marca se relaciona con el consumidor.
En el mercado actual, el packaging ya no es solo un contenedor. Se ha convertido en un vendedor silencioso y en un garante de la calidad. Para las industrias cosmética, farmacéutica y alimenticia, elegir el packaging primario adecuado es fundamental. Asegura que el contenido llegue en buen estado y que el consumidor confíe en el producto. En nuestra planta en Argentina, creemos que la excelencia se encuentra en los detalles. A continuación, veremos los cinco elementos clave que hacen que un producto sea exitoso en la góndola y en manos del usuario.





